El Reglaménto Europeo de IA y el Reconocimiento Facial en Espacios Públicos

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Juan José González

Ph.D. in Law & LL.M | Also Writer. Entrepreneur. Cybersecurity Advocate

La Unión Europea ha dado pasos importantes hacia la regulación de la inteligencia artificial con iniciativas como el Reglamento Europeo de IA (Artificial Intelligence Act). Este marco legal busca garantizar que los sistemas de IA sean seguros, transparentes y respetuosos con los derechos fundamentales.

El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (Reglamento UE 2024/1689) busca establecer un marco regulatorio para garantizar que los sistemas de IA sean seguros, éticos y respeten los derechos fundamentales. Sin embargo, uno de los riesgos más destacados que aborda es el uso indebido de la IA para vigilancia masiva, una preocupación que ha generado intensos debates sobre privacidad y control social. A continuación, se analizan los peligros específicos y cómo el Reglamento intenta mitigarlos.

Riesgo de vigilancia masiva y pérdida de privacidad

La implementación de sistemas de inteligencia artificial (IA) en sectores públicos y privados puede derivar en un entorno de vigilancia masiva que amenace la privacidad individual. Este riesgo se intensifica cuando los sistemas de IA se basan en la recopilación y análisis de grandes cantidades de datos personales.

Existe el riesgo real de que estas tecnologías erosionen derechos fundamentales como la libertad y la autonomía personal. Por ello, es fundamental cuestionar cómo se implementan estas medidas y exigir transparencia y responsabilidad por parte tanto de las empresas como de los gobiernos.

Reconocimiento facial en espacios públicos

Imagina una ciudad donde las cámaras de seguridad están equipadas con sistemas de reconocimiento facial impulsados por IA. Estas cámaras pueden identificar a cualquier persona que pase por delante, rastrear sus movimientos y crear perfiles detallados sobre su comportamiento diario. Aunque esta tecnología podría ser útil para prevenir delitos, también plantea serias preocupaciones sobre la privacidad:

  • Ejemplo: En China, el reconocimiento facial se utiliza ampliamente para monitorear a los ciudadanos en tiempo real. Las autoridades pueden identificar a personas que participan en protestas o actividades consideradas “indeseables” por el gobierno, lo que limita la libertad de expresión y fomenta el control social.
  • Impacto: Este tipo de vigilancia puede generar un ambiente donde las personas se sientan constantemente observadas, inhibiendo comportamientos legítimos como participar en manifestaciones pacíficas o simplemente caminar libremente sin temor a ser rastreadas.

Los sistemas de IA requieren grandes cantidades de datos para su entrenamiento y funcionamiento. Esta necesidad puede derivar en la recopilación masiva de información personal, incluso sin el consentimiento adecuado.

  • Ejemplo práctico: Las cámaras equipadas con reconocimiento facial en espacios públicos pueden identificar y rastrear a individuos en tiempo real. En algunos países, como China, estas tecnologías se utilizan para monitorear constantemente a los ciudadanos, lo que genera perfiles detallados sobre sus movimientos, actividades y relaciones sociales.
  • Riesgo: Este tipo de recopilación puede vulnerar el derecho a la privacidad, creando un entorno donde las personas se sienten constantemente vigiladas y limitadas en su libertad individual.
  • Medida del Reglamento: El Reglamento prohíbe el uso de sistemas de identificación biométrica en tiempo real en espacios públicos por parte de entidades privadas o gubernamentales, salvo excepciones específicas como la lucha contra delitos graves.

El uso inadecuado del reconocimiento facial en espacios públicos

El uso inadecuado de las excepciones contempladas en el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (RIA) para la utilización de sistemas de reconocimiento facial en tiempo real por parte de los gobiernos puede tener graves implicaciones para los derechos fundamentales, la privacidad y las libertades individuales. Estas excepciones, justificadas bajo motivos como la lucha contra delitos graves o la seguridad nacional, podrían ser explotadas de manera abusiva, erosionando garantías democráticas. A continuación, se analizan los riesgos y se ilustran con ejemplos concretos:

1. Erosión de la privacidad y vigilancia masiva

Aunque el Reglamento establece que el uso del reconocimiento facial en tiempo real debe ser limitado a casos específicos como amenazas terroristas o delitos graves, existe el riesgo de que los gobiernos amplíen arbitrariamente estas definiciones para justificar una vigilancia masiva.

  • Ejemplo: Un gobierno podría utilizar la tecnología para monitorizar manifestaciones pacíficas bajo el pretexto de prevenir “amenazas a la seguridad pública”. Esto permitiría identificar y rastrear a los participantes, creando perfiles detallados sobre sus actividades políticas y sociales.
  • Impacto: Este uso indebido podría disuadir a las personas de ejercer derechos fundamentales como la libertad de expresión y reunión, al temer represalias o ser etiquetadas como “sospechosas”.

2. Persecución política y represión

Las excepciones podrían ser utilizadas para perseguir a opositores políticos o activistas bajo acusaciones infundadas. La tecnología permite identificar a individuos en espacios públicos con gran precisión, lo que facilita su monitoreo constante.

  • Ejemplo: En un caso documentado en Francia, un sistema de reconocimiento facial identificó erróneamente a un hombre como sospechoso de robo debido a fallos en el algoritmo. Fue condenado sin pruebas físicas suficientes. Si un gobierno utiliza esta tecnología para perseguir disidentes políticos, puede acusarlos injustamente basándose en datos biométricos manipulados.
  • Impacto: La opacidad de los algoritmos y la falta de supervisión adecuada pueden dar lugar a abusos judiciales y represiones sistemáticas contra grupos vulnerables o críticos del gobierno.

3. Discriminación contra minorías y grupos vulnerables

El reconocimiento facial ha demostrado tener mayores tasas de error al identificar personas racializadas o pertenecientes a minorías. Si los gobiernos utilizan esta tecnología sin controles estrictos, podrían amplificar desigualdades existentes.

  • Ejemplo: En Estados Unidos, sistemas similares han mostrado sesgos raciales significativos, clasificando erróneamente a personas negras como sospechosas con mayor frecuencia que a personas blancas.
  • Impacto: Esto podría derivar en un trato desigual por parte de las fuerzas del orden, aumentando la criminalización injusta de ciertos grupos y perpetuando discriminaciones sistémicas.

4. Falta de transparencia y supervisión

El Reglamento exige evaluaciones previas del impacto sobre derechos fundamentales y supervisión por parte de autoridades competentes. Sin embargo, si estas evaluaciones son insuficientes o manipuladas, los gobiernos podrían implementar sistemas biométricos sin garantizar la protección adecuada.

  • Ejemplo: La recopilación masiva e indiscriminada de datos biométricos mediante scraping (arrastre) en línea ya ha sido criticada por vulnerar derechos fundamentales. Si un gobierno utiliza bases de datos obtenidas ilegalmente para alimentar sistemas policiales automatizados, se pone en riesgo la presunción de inocencia y el derecho a la protección de datos personales.
  • Impacto: La falta de transparencia puede generar desconfianza pública hacia las instituciones estatales y dificultar la rendición de cuentas en casos de abuso.

5. Creación de perfiles masivos

La tecnología permite crear perfiles detallados sobre hábitos, movimientos y relaciones sociales mediante el monitoreo constante. Aunque esto podría ser útil para localizar sospechosos específicos, también abre la puerta al abuso sistemático.

  • Ejemplo: Un gobierno podría utilizar estos perfiles para clasificar ciudadanos según su ideología política o religión, restringiendo su acceso a servicios públicos o empleo bajo criterios discriminatorios.
  • Impacto: Esto socava principios democráticos básicos como la igualdad ante la ley y fomenta prácticas autoritarias.

Conclusión

El uso inadecuado de las excepciones del Reglamento Europeo sobre IA podría transformar tecnologías diseñadas para proteger a la sociedad en herramientas para controlar y reprimirla. Es fundamental garantizar que estas excepciones sean aplicadas con estricta supervisión judicial e independiente, acompañadas por auditorías transparentes que limiten su abuso. Sin estas garantías, existe el peligro real de que los gobiernos utilicen el reconocimiento facial como un arma contra derechos fundamentales y libertades democráticas.